viernes, 20 de marzo de 2026

Pereza

Todo me da una pereza impresionante. Todo me supone un esfuerzo estratosférico, incluso escribir esto. Me dan ganas de abandonarlo a las dos líneas y decir que ya lo escribiré otro día. No hay nada ni nadie que me salve del caos en el que estoy dando vueltas en espiral.

Me siento ante el psiquiatra que me está haciendo una evaluación. Me pregunta si escucho voces. Le digo que no, que no escucho voces y que nunca las he escuchado, que como mucho he creído cosas absurdas o he llegado a conclusiones disparatadas, pero ninguna voz me ha dictado nunca nada. Él mira hacia su monitor y teclea unas anotaciones.