lunes, 5 de noviembre de 2012

La madre que llama puta a su propia hija




Carla está mal. Está llorando en casa. Su madre le acaba de decir que es una puta. ¿Su delito? Le ha dicho que quiere pasar el fin de semana con un chico que conoce desde hace unos meses y con el que habla a diario, que se gustan, que se atraen y con el que está ilusionada. Algo normal a sus dieciocho años.

La madre quiere encauzar a una hija descarriada que quiere aventurarse demasiado pronto en el temible mundo del sexo. Es normal: ella se casó virgen tras cinco años de noviazgo. Se cree moralmente superior por eso. Le repite una y otra vez a su hija que ella “se hizo respetar” para inculcarle su propio concepto de honor y respeto. Lo que ella no sabe es que su hija hace años que dejó de ser virgen. Comenzó a salir con chicos a los dieciséis años y a mantener relaciones con ellos. ¿A quién no le puede la curiosidad por probar a esas edades? Algunos considerarán que es demasiado pronto, pero cualquiera que se recuerde a sí mismo con esa edad sabe que la curiosidad y las ganas eran incluso mucho mayores que cuando eres adulto porque se le añadía el factor morboso de lo prohibido.

Cuando escucho eso de “hacerse respetar” siempre me acuerdo de mi amiga Diana. Ella conoció a un chico el cual le atraía mucho. Era diferente al resto, lo típico. Un buen día se lo llevó a casa y cuando estaban a punto de caramelo él le dijo: “Yo no voy a hacer contigo nada porque no quiero que pienses que soy como los demás. Yo a ti te respeto”. Ella me lo contaba indignada: “Que me respetaba, Fredy, ¿Tú te crees? ¡Que se meta el respeto por el culo! ¡Yo lo que quería es que me follara!”. Y así se tiró tres meses, respetándola y dejándola con las ganas hasta que se cansó de tanto respeto y se buscó a un hombre que no la respetaba tanto pero que le saciaba sus ganas de disfrutar del amor, sin hipocresías de esas de dejar de hacer algo que te apetece hacer porque crees que así eres mejor persona.

Ahora Carla se siente culpable. Ella quería hacerlo bien. Quiso ser sincera con sus padres, decirles que está enamorada de ese chico, que le quiere, se quieren y que les apetece pasar un fin de semana juntos como cualquier pareja. Pensó que sus padres serían comprensivos con ella, que entenderían su situación, que se preocuparían lo normal por ella, que le aconsejarían y le advertirían que las cosas a veces pueden salir mal, que querrían prevenir a su hija de ese daño atroz que producen los primeros amores y que se cuide. Esperaba un apoyo de ellos en plan: “estamos preocupados por ti, pero queremos tu felicidad y si estar con ese chico es lo que te hace feliz pues te apoyamos en todo”. Queria que al fin y al cabo ellos confiaran en ella como ella confía en ellos. Incluso esperaba que le dieran la típica charla de sexo lamentable que a veces ofrecen los padres que dan más risa que otra cosa porque mientras le hablan está pensando: “si supieras la de pollas que me he comido no me estarías diciendo estas gilipolleces”.

Ahora los padres de Carla lo único que han conseguido es que ella no pueda confiar más en ellos. A ella le hubiese resultado mucho más fácil decirles que se iba un fin de semana con las amigas al chalet de una de ellas, como tantos otros fines de semana, y hacer cómplice a una de ellas en su cuartada. Se hubiese ahorrado muchos problemas. Pensó que podía decir la verdad, pero se ha dado cuenta que a la próxima será mejor mentirles. 

Y ahora la reacción de la madre es más que curiosa. Le ha retirado la palabra, como si fuese una niña enfadada con otra niña. No acepta el diálogo, no quiere comprender a su hija, no quiere entender que está en edad de enamorarse, de querer a un chico, de equivocarse, de darse una hostia y de algún día llorar por amor, como todo el mundo. No comprende que no puede prevenir el daño que puede ocasionar los primeros amores. No comprende que todo el mundo debe darse batacazos y aprender, que sin los errores no aprenderíamos nada en esta vida. No comprende que hay que dejar que se equivoque o, quién sabe, que surjan bien las cosas y que su hija, en el mejor de los casos, sea feliz, que al fin y al cabo es lo que quiere cualquier padre. No, ha optado por quitarle los cien euros que su hija tenía ahorrados con mucha ilusión para este fin de semana alegando que se los debía, inventándose una deuda que no existía para que sin dinero no tenga margen de maniobra. Su madre desconoce que aunque no pueda quedarse a dormir con él, aunque la castiguen, ella seguirá haciendo con él lo que le da la gana, con su permiso o sin él, de día o de noche, y que sus intentos para que no se acueste con ningún chico no tendrán ningún fruto. Su madre no comprende que ella pertenece a otra generación distinta a ella. Esta generación no valora eso de llegar virgen al matrimonio, lo cual es tan respetable como querer acostarse con una persona diferente cada fin de semana. Esta generación comprende que el sexo no es algo malo, no es algo por lo que hay que sentir asco, que no hace daño a nadie, que es bueno, saludable, que practicarlo no es de ser una puta, una guarra o un cabronazo, que nadie es moralmente superior o inferior por practicar más o menos sexo, que nadie se hace respetar o despreciar más o menos por mantener más o menos relaciones sexuales. Que eso pertenece a gente tribal, sin fundamento, que les gusta acusar a otras de ser guarras por el hecho de hacer con su cuerpo lo que le da la real gana. Esta generación comprende que la verdadera hipocresía es dejar de hacer lo que a uno le apetece y que es una tontería y una gilipollez no acostarte con alguien si te está apeteciendo porque así “te harás respetar” o “te valorarán más” como igual de hipócrita son los que se acuestan con muchos sin apetecerle para agradar más, para gustar más o para presumir sin estar seguros querer hacerlo.

A su madre, aparte de decirle a su hija que es una puta por sentir algo maravilloso por un chico, no se le ha ocurrido nada mejor que decirle a su hija que ese chico se va a provechar de ella. Perdón señora, ¿aprovecharse él de ella? ¿No cree que ese es un comentario algo machista? ¿Es que ella no puede aprovecharse de él? ¿No pueden aprovecharse mutuamente el uno del otro? ¿O es que tal vez seas una de esas señoras insatisfechas que no ha sentido un orgasmo en su vida y no sabe que en el sexo son dos los que disfrutan? ¿no te parece deleznable que digas que sólo una parte se aprovechará? Permítame que se lo diga: pero si hay algo que más desprecie en el mundo es el machismo, sobre todo cuando viene por parte de una mujer que es capaz de llamar a otra “puta” por hacer con su cuerpo lo que le da la gana.

Tal vez el problema de esta madre y de este padre es otro. Tal vez su problema es que al saber que su hija comienza a salir con chicos, a enamorarse, a ir a la universidad es saberse viejos. Su gran problema es no afrontar que ellos mismos se hacen mayores y no quieren aceptar ese cambio normal de niña a mujer y quieren conservar eternamente a su niña.
Aprended a dialogar, empatizad y, sobre todo, aceptad que vuestra hija ya no es una niña. Dejadla vivir, disfrutar y equivocarse sola, sólo así aprenderá y acertará. 

Y ahora mira bien a tu hija y recapacita. ¿De verdad crees que puedes llamarla puta? ¿Crees que ella se merece eso? Lo que deberiáis es sentiros orgullosa de ella, que es sincera con vosotros, que se comporta, que os obedece, que os quiere, que os respeta, que saca notas muy buenas, que se esfuerza por ser mejor día a día, que no quiere defraudaros y que es un encanto.

Por último, querida madre, si de verdad piensas que tu hija es una puta por querer a un chico es que eres una madre realmente despreciable. Y te diré más: de lo único que estoy seguro es que cualquier chico, por mucho que se la folle, estará respetándola más que tú como madre.


17 comentarios:

  1. Por desgracia existe mucha gente así en este mundo, muchas mujeres machistas y mucha gente que se guía aun mucho más por el qué dirán que por lo que sus seres queridos sientan o digan...y lo sé porque yo lo sufrí durante muchos años...sólo diré, que la vida es muy sabia, y al final el tiempo acaba poniendo a cada uno en su lugar.
    Mientras tanto, ella que viva y sienta al máximo, por esa gente que se ha olvidado de hacerlo y se ha convertido en títeres de esta sociedad.

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  3. Estoy pasando por un momento súper tenso con mi mamá y la verdad que leer esto me vino genial.
    Me hizo llorar, sí, pero me sirvió mucho para saber que clase me madre tengo y como me defraudó llamandome ''atorrante y trola''.
    Tengo 15 años pero estoy segura que jamás llamaría a mí hija de esa forma, sería lo último que haría.
    Gracias a quien escribió este texto!

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  4. Me pasa algo similar... Pero con 21 años. Llevobdesde los 16soñando con acabar la carrera y no volver a ver a mi madre. Para ella todas las mujeres de mi edad son unas putas, no le deja ir de vacaciones ni con mis amigas, ni dormir en casa de la gente... Aun así hago lo que me da la gana.
    Ánimo a todas y derrotad el machismo.

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    1. yo tengo 19 años y me pasa lo mismo que a ti. Tengo ganas de acabar la carrera para irme de casa de una vez. Y si he aprendido una cosa es que cuanto mas me prohiban mas hare. Disfrutad chicas disfrutad y no dejeis que nadie os corte las alas.

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  5. Me pasa algo muy similar , aunque tengo 16 años , mi madre ha dejado de hablarme y solo lo hace para llamarme puta , guarra o pendón , porqué? Pues porque tengo novio y ya , muchas gracias a quien escribió esto !!

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  6. Estimado Federico,

    Escribes muy bien o al menos a mí me gusta. Me gusta porque justo ahora necesitaba encontrarme con algo así. Tengo 25 años, estoy realmente enamorada, y mi madre me ha dicho "suelta". Ojalá que ni se me pase por la cabeza decirle algo así a mis hijas - si es que decido traer hijos al mundo -.
    Gracias.

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  7. Me pasa algo muy similar...mi madre el otro dia me ofrecio comprarme unos zapatos y yo creia que no los necesitaba asi que le rechace la oferta y ella me solto: y ahora ni nos hablamos ni miramos a la cara. Estoy segura de que yo jamás llamaria asi a mi hija, no podria! Gracias a la persona que escribio este articulo me ha servido para entender que mi madre vive en otro siglo y que para ella es muy dificil enterarse de que ser estrecha paso de moda!!! ��animo chiicas!!

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  8. Ami mi madre me llamo puta solo por querer salir cin un chico algo comun a nuestra edad algo sumamente normal nada fuera de lo comun la edad de tener amigos y amigas de divertirse pero ella cree que soy una puta por eso y me grito y me dijo que si queria seguir siendo una puta me fuera de la casa y que para ella estaba muerta

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  9. Tengo 35 años y un hijo de 14...mi mamá desde antes de tener relaciones me decía"loca""suelta"..jamas le he tenido confianza..."zorra" y "que la gente habla de uno" es lo primero que dice cuando viene algun amigo a visitarme. A mis 35 años no puedo gozar de una relación de noviazgo ni disfrutar de la compañia de alguien,porque eso no es para una mujer que "decente" y "el ejemplo que le doy a mi hijo", a mi hijo lo educo de una manera que me tenga confianza y el mismo me anima a buscar novio.
    Jamás podre tener una relacion sana con ella.

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  10. Cuando dicen este tipo de insultos a las hijas, parece que no quieren darse cuenta de cómo engendraron a sus hijos o igual creen que lo hizo una paloma como a la virgen María. Lo de llamar puta, es caer muy bajo. Yo tengo claro que ese tipo de comentarios vienen de madres machistas que hace tiempo no tienen ningún tipo de actividad sexual con sus maridos y que tienen una gran envidia a sus hijas. No pueden evitar compararse y ver como su vida está carente de estímulos y aspiraciones, mientras sus hijas comienzan realmente la suya. Están tan amargadas, que intentan arrastrar a cualquiera hacia su miseria. Yo le oculto totalmente lo que hago, porque no necesito "opiniones" ni descalificaciones. Es una gran manipuladora que es una angelita hacia los demás, pero conmigo, es mierda. Hasta me ha robado dinero y ella como si nada, como que la loca era yo y me lo inventaba. Si le hago caso y dejo que me boicoteen, me amargo y no salgo de la casa de mis padres hasta que tenga 60 años. Se puede hundir ella solita.

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  11. Tengo 15 años y mamá me llamo puta solo por que le correspondi un beso en el cachete a un chico, siento que esta exagerando demasiado.
    Gracias por quien escribio el articulo, me hizo ver que mi mamá no siempre tendra la razón en estos casos

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  12. Gracias por escribir esto, mi madre me llamo así por salir con un chico desde hace 3 años ahora inventa a la propia familia que ando con alguien casado lo cual no es verdad ahora planeamos irnos a vivir juntos tenemos 22 y 24 años

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  13. Tengo 19 años, tengo un novio pero salgo con un chico que toda mi vida he querido lo que pasa es que supongo que a el no le aparece tener una relación porque anoche lo hablamos y los momentos que pasamos juntos hay minutos que pasamos en silencio y siento que el quisiera decirme algo. Nunca hablamos de amor solo de temas generales o cosas que no pasan nos reímos y de vez en cuando nos damos cariño creo que me da pena demostrarle mis sentimientos a el y que el me rechacé lo cierto es que anoche salimos y me llevo a la casa de el que solo ha pasado unas 4 o 5 veces me sorprendió mucho y dormi en su cama por 3 vez pasamos una noche bien y tranquila no pensé en que inventarle a mis padres y el me trajo a la casa a las 5:30 am cuando llegue mi mamá salio del cuarto a decirme que si era una prostituta que me la pasaba toda la noche repartiendo vagina que no se que.. Y la verdad aun estoy acostada pensando que hacer me dolió eso y se que esta mal porque el otro chico me quiere, me compra cosas pero es demasiado manipulador y solo a veces quisiera estar sola.. Me siento con la moral por el piso por como me ha tratado mi mamá y me supongo que mi padre tambien lo hará porque se deja manipular de el. Que debería hacer? :(

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  15. ole tú. Que lo lean todos los padres y madres de esta generación por favor, y que se den cuenta de lo mal que nos educan, que lo lean.

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  16. Tengo 42 años soy soltera y por querer salir de fin de semana con mi pareja mi madre me ha dicho puta y zorra, soy una mujer profesionista, abogada, y solo le dije que por muy mi madre que sea no tiene derecho de llamarme asi, es el pleito mas grande que he tenido con ella en toda mi vida, me siento muy mal.

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